Las consultoras proyectan un IPC de entre 2,4% y 2,8%, muy por debajo del 3,4% de marzo. La inflación de CABA ya confirmó el 2,5%, la primera desaceleración porteña en seis meses. De corroborarse la baja nacional, sería la primera desde mayo de 2025 y marcaría un punto de inflexión para el programa económico de Milei.
Este jueves a las 16 horas, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril. El dato llega en un momento de alta expectativa para el mercado y para el propio Gobierno: después de diez meses de aceleración consecutiva en el índice nacional, las estimaciones privadas apuntan a la primera desaceleración desde mayo de 2025.
El primer anticipo llegó el lunes. La inflación de CABA registró en abril una suba de 2,5%, por debajo del 3% de marzo, con un acumulado de 11,6% en los primeros cuatro meses del año y una variación interanual de 32,4%.
Es la primera vez en seis meses que la inflación porteña tuvo una desaceleración intermensual. El dato porteño funciona históricamente como anticipo del número nacional.
Las proyecciones privadas anticipan que la inflación de abril se ubicaría entre 2,4% y 2,8%, muy por debajo del 3,4% de marzo. El consenso del mercado ubica la cifra en torno al 2,6%.
Fundación Libertad y Progreso, Equilibra y C&T Asesores Económicos proyectan 2,4%, mientras que EcoGo lo estima en 2,5% y Analytica e Invecq se acercan al 2,8%. El REM del Banco Central también anticipó un 2,6% para abril.
De confirmarse cualquiera de esas proyecciones, abril marcaría la primera baja mensual del IPC nacional desde mayo de 2025, cuando la variación había sido del 1,5%.
La secuencia de los últimos meses ilustra la dinámica que el Gobierno venía enfrentando: enero 2,9%, febrero 2,9%, marzo 3,4%, el registro más alto de los últimos doce meses.
Tres factores explican el cambio de tendencia en abril.
El primero y más importante es la moderación en alimentos y bebidas. En Equilibra estimaron que los alimentos y bebidas no estacionales pasaron de trepar 4,3% en marzo al 1,5%, gracias a la estabilidad del rubro carnes.
En la Ciudad de Buenos Aires, el dato oficial del IDECBA confirmó esa tendencia: las carnes y derivados aumentaron apenas 0,3% mensual en abril, y las frutas registraron una caída del 4,3%.
El segundo factor es el efecto estacional de educación. En marzo ese rubro había subido 12,1% por el inicio del ciclo lectivo. Para abril, las consultoras estimaron una suba más cercana al 5%, lo que redujo significativamente la presión sobre el índice general.
El tercer factor es la moderación del tipo de cambio. El dólar mayorista operó sin sobresaltos durante abril. El acuerdo entre el Gobierno y las principales petroleras para sostener el precio local del crudo por debajo del internacional, en el marco del conflicto en el estrecho de Ormuz, también amortiguó el traslado a precios durante el mes.
El dato positivo convive con presiones que dificultarán sostener la baja. La consultora Equilibra calculó una suba promedio del 9,1% en las naftas durante abril, mientras que EcoGo la ubicó en 10,4%.
En la Ciudad, el rubro Transporte fue el gran motor de los aumentos con un salto del 5,4%, impulsado por el transporte aéreo, que registró una suba del 14,5% mensual. También hubo ajustes en las tarifas del transporte público tanto en la Ciudad como en la provincia de Buenos Aires.
La inflación núcleo también da señales alentadoras. En Equilibra estimaron la núcleo nacional de abril en 2%.
En CABA, la agrupación Resto IPCBA, utilizada como referencia de la inflación núcleo, registró una variación del 2,3%.
Para mayo, el panorama es más incierto. El fin del acuerdo de precios en combustibles, nuevos ajustes tarifarios en energía y transporte y las negociaciones salariales de los sectores más importantes del mercado laboral configuran un escenario donde la desaceleración podría no sostenerse de manera automática. Los analistas advierten que el equilibrio sigue siendo frágil.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado el camino: “Vamos a ver la inflación convergiendo hacia abajo y la economía creciendo más de lo que hubiéramos esperado.”
El dato de mañana pondrá a prueba esa afirmación con números concretos.
Si abril confirma el quiebre, el Gobierno tendrá el argumento más sólido del año para sostener que el programa desinflacionario avanza. La cuenta regresiva termina mañana a las 16.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este martes la ampliación del programa Exporta Simple con la eliminación de los dos techos que hasta ahora restringían su uso: el límite de USD 15.000 por operación y el tope anual de USD 600.000 por exportador.
El IPC de la Ciudad registró su primera baja en la velocidad de aumento de precios en casi un año. Transporte fue el rubro con mayor presión sobre el índice, mientras el mercado espera que el dato nacional del INDEC confirme una desaceleración similar a nivel país.