El Ministerio de Defensa confirmó que efectivos del Ejército viajarán en 2027 al norte de Canadá para participar como observadores en el principal ejercicio militar que ese país despliega en el Ártico
La decisión, que tiene respaldo político al más alto nivel, refuerza la línea de acercamiento del gobierno de Javier Milei con las naciones de la OTAN.
La Operación Nanook es el ejercicio insignia de las Fuerzas Armadas Canadienses en el Ártico. Se lleva a cabo anualmente desde 2007 y, según fuentes oficiales argentinas, atraviesa una etapa de expansión hacia un formato multidominio y de presencia casi permanente, orientado a detectar, disuadir y neutralizar amenazas en la región. Tras su última reestructuración, el ejercicio puede contemplar hasta siete despliegues anuales, cada uno con objetivos operacionales distintos.
La participación de la Argentina quedó plasmada en el comunicado oficial del gobierno canadiense sobre la llamada telefónica del 1° de mayo entre Milei y el primer ministro Mark Carney. Ese día, que coincidió con el feriado por el Día del Trabajador, ambos líderes repasaron la agenda bilateral en materia de comercio, minería, energía e inversiones, y el documento oficial canadiense indicó que los dos gobiernos dieron la bienvenida a la próxima participación argentina en Nanook.
Desde Defensa aclararon que no se trata de una misión de combate ni de una operación bajo mando argentino. Los militares observarán maniobras en condiciones extremas, con foco en logística polar, operaciones en clima frío y coordinación entre distintas fuerzas. El número exacto de efectivos que integrarán la delegación todavía no está definido.
La autorización para el desplazamiento requiere, en principio, aprobación del Congreso. Sin embargo, el Ejecutivo admitió que, si los tiempos legislativos no coinciden con el calendario del ejercicio, recurrirá al decreto. No sería la primera vez: esa alternativa ya se aplicó mediante el DNU 264/2026 para permitir el ingreso de personal y medios de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos al ejercicio Daga Atlántica, en curso hasta el 12 de junio en Puerto Belgrano, Córdoba y la VII Brigada Aérea de Moreno.
Una política que viene de antes
Las negociaciones para sumarse a Nanook no son un improviso de la actual gestión. Según fuentes del Ejecutivo, el proceso comenzó durante la conducción de Luis Petri en el Ministerio de Defensa y continuó sin interrupciones bajo Carlos Presti. La transición no alteró la orientación estratégica: el gobierno apuesta a profundizar los lazos con Estados Unidos, Canadá y otros socios occidentales más allá del plano diplomático.
Vale aclarar que Nanook es una operación exclusivamente canadiense, no una misión formal de la OTAN, aunque el Ejecutivo busca que la participación argentina sea leída como parte de una política más amplia de coordinación e interoperabilidad con la Alianza Atlántica, de la que Canadá forma parte.
La agenda castrense de las últimas semanas ofrece el contexto de esa apuesta. A principios de mayo, Milei y Presti participaron de los ejercicios navales Passex 2026 a bordo del portaaviones USS Nimitz, al sur de Mar del Plata, en una actividad organizada por el Comando Sur estadounidense.
La Armada, por su parte, envió el destructor ARA La Argentina a Estados Unidos para integrarse al ejercicio multinacional UNITAS LXVI, donde realizó maniobras antisubmarinas, de defensa antiaérea y reabastecimiento en el mar en las costas de Mayport y Norfolk. Y en febrero, el ministro Presti asistió a la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde se reunió con funcionarios de defensa de Italia, Alemania, Bélgica, Estados Unidos y el representante especial de la OTAN para la Vecindad Sur.
El envío de observadores al Ártico en 2027 sería, en ese esquema, el paso más lejano —geográfica y simbólicamente— en esa dirección.
Javier Milei visitó el portaaviones nuclear USS Nimitz durante los ejercicios navales Passex 2026 junto a Estados Unidos. La foto no fue sólo militar: mostró alineamiento con Washington, reposicionamiento geopolítico y una Argentina que busca volver a jugar en las grandes ligas del poder occidental.