El organismo completó este jueves la reforma más profunda del mercado de capitales argentino en décadas.
La Comisión Nacional de Valores aprobó las resoluciones generales 1145, 1146, 1147 y 1148, que reemplazan el sistema de aprobación previa de emisiones de valores por un modelo basado en información. Junto con las resoluciones 1149 y 1150, publicadas en el mismo paquete.
Hasta ahora, el trámite para obtener la autorización para la colocación de instrumentos financieros podía demorar varios meses. A criterio del Ejecutivo, había regulaciones en exceso que hacían perder oportunidades de salida al mercado local, con lo cual muchos inversores preferían recurrir a los externos.
El cambio central es que una parte relevante de los trámites que hasta ahora requerían autorización previa de la CNV pasará a funcionar bajo esquemas de autorización automática. En la práctica, el organismo busca reemplazar un modelo basado en la revisión previa por otro apoyado en la presentación de información, la responsabilidad de los participantes y el control posterior.
El umbral concreto lo fijó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger: la medida elimina la autorización previa para la gran mayoría de las emisiones de deuda, Fondos Comunes de Inversión y acciones por montos menores a las 100 millones de UVAs, equivalentes a unos 130 o 140 millones de dólares.
Sturzenegger retomó la definición de "big bang" acuñada por el presidente de la CNV, Roberto Silva, y la comparó con la histórica liberalización de la Bolsa de Londres impulsada por Margaret Thatcher en 1986. "Implica que la decisión de cuándo emitir queda en manos de los CFOs y no de un burócrata al que había que ir a rendirle pleitesía", enfatizó el funcionario.
El presidente de la CNV, Roberto Silva, describió el alcance de la medida: "Es un orgullo presentar las regulaciones definitivas de un verdadero 'Big Bang' normativo en el mercado de capitales argentino basado en la desregulación y simplificación. Nuestro objetivo es eliminar trabas, simplificar procesos y modernizar regulaciones, transformando una gran parte de los procedimientos de autorización previa en esquemas de autorización automática de oferta pública."
La reforma abarca varios frentes. Se incorpora un régimen ampliado de tokenización y la prórroga del sandbox regulatorio. A través de las resoluciones 1146 y 1149, el organismo flexibilizó los procedimientos vinculados a prórrogas, aumentos de monto y modificaciones de términos y condiciones en Programas Globales, Obligaciones Negociables, Emisores Frecuentes y Fideicomisos Financieros. En concreto, se reemplazan los trámites de autorización previa por un procedimiento automático que se activará con la presentación correspondiente en la plataforma TAD y su difusión en la Autopista de la Información Financiera.
Mediante la Resolución General 1150, la CNV dio luz verde a la tokenización de activos financieros bajo esquemas de tecnología de registro distribuido o blockchain. Los emisores de acciones u obligaciones negociables que hagan uso de los nuevos regímenes de autorización automática podrán confeccionar voluntariamente instrumentos digitales bajo esa tecnología.
El contexto de mercado al que apunta la reforma es el de un ciclo de financiamiento corporativo que ya venía creciendo. Según datos de Cohen Aliados Financieros, el año pasado las empresas locales emitieron más de 9.500 millones de dólares en obligaciones negociables, equivalente al total acumulado entre 2020 y 2023. El Gobierno apuesta a que el nuevo esquema amplíe ese dinamismo, en particular para las PyMEs y los productores agropecuarios que históricamente encontraron en la burocracia regulatoria una barrera de entrada al financiamiento de mercado.
La contracara de la mayor velocidad operativa será una mayor responsabilidad de las emisoras sobre la información publicada, algo que el regulador deberá monitorear con herramientas de supervisión posterior en lugar de la revisión que ejercía antes de cada emisión.
La Secretaría de Trabajo elevó la cifra desde los 150 acuerdos previstos en un primer momento. La medida pone en marcha el fin de la ultraactividad y abre una pulseada con los sindicatos, que advierten por la pérdida de derechos.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, presentó este lunes ante empresarios y académicos la estrategia de la compañía para los próximos años, con el gas natural licuado como eje central y Vaca Muerta como plataforma de lanzamiento hacia los mercados globales.