Abelardo de la Espriella, abogado y empresario barranquillero de 47 años, venció el domingo al senador Iván Cepeda en la segunda vuelta presidencial de Colombia en lo que resultó ser la disputa más apretada en décadas.
Según el preconteo de la Registraduría Nacional, con el 99,99% de las mesas informadas, De la Espriella obtuvo 12.959.542 votos —49,66% del total— frente a los 12.708.712 de Cepeda, un 48,70%. La diferencia fue de apenas 250.830 sufragios, menos de un punto porcentual. Asumirá el cargo el 7 de agosto, en sucesión de Gustavo Petro.
Ninguno de los dos candidatos superó el 50% de los votos. Esa circunstancia, sumada al margen mínimo, convirtió la jornada en una de las más tensas que recuerde Colombia. La participación fue del 63,60% del padrón electoral —más de 26 millones de votantes—, unos cinco puntos por encima de la primera vuelta del 31 de mayo.
De la Espriella representa al movimiento Defensores de la Patria. Abogado con triple nacionalidad —colombiana, estadounidense e italiana—, contó con el respaldo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien celebró el resultado con un escueto "Él ganó, GRANDE" en su cuenta de Truth Social, y luego añadió sus felicitaciones al propio candidato en una llamada que este difundió en una transmisión en vivo. El secretario de Estado Marco Rubio también lo llamó "presidente electo" en la red X.
Cepeda, de 63 años, filósofo y senador reelecto en tres ocasiones, encabezó la fórmula del Pacto Histórico. Es hijo de Manuel Cepeda Vargas, dirigente de la Unión Patriótica asesinado en 1994, y construyó su trayectoria política en torno a los derechos humanos y al diálogo con las guerrillas.
Desde Barranquilla, De la Espriella pronunció un discurso de tono conciliador ante sus simpatizantes congregados frente al monumento Ventana al Mundo. "No habrá vencedores ni vencidos. No habrá retaliaciones, no habrá persecuciones", dijo. "Termina la campaña electoral, terminan las consignas, las divisiones, los enfrentamientos políticos", agregó, y prometió un gobierno "absolutamente democrático y garante de la libertad y la institucionalidad".
Desde el Royal Center, en Bogotá, Cepeda reconoció el preconteo como "un dato oficial" pero condicionó su reconocimiento pleno al resultado del escrutinio formal. Anunció que los equipos jurídicos de su campaña procederían a impugnar 33.000 mesas de votación —alrededor del 27% del total habilitado— en todo el territorio nacional. "Hemos llegado a esta última instancia con la más estrecha diferencia en votos que registre cualquier elección de segunda vuelta en la historia electoral colombiana", afirmó ante sus seguidores.
Petro, por su parte, escribió en X que con una diferencia tan pequeña "no se puede proclamar ninguno presidente" y exigió esperar el escrutinio oficial. El mandatario señaló que el sistema estaba incorporando formularios E-14 sin firma de los jurados y llamó a impugnar esas mesas. El registrador nacional, Hernán Penagos, respondió con un llamado a la calma y destacó que la jornada contó con "garantías electorales sin precedentes", en tanto que el jefe adjunto de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea calificó el proceso de "fiesta democrática".
Las felicitaciones internacionales llegaron en cadena desde la derecha del continente. Javier Milei fue uno de los primeros en publicar su mensaje: "El león y el tigre rugen en Latinoamérica". Daniel Noboa, de Ecuador, y José Antonio Kast, de Chile, también saludaron el resultado.
El lunes, el peso colombiano registró una fuerte apreciación frente al dólar y se situó en niveles que no se veían desde febrero de 2020, reflejo inmediato de la reacción de los mercados ante el giro político.
El resultado definitivo quedará en manos de los jueces electorales, que tendrán que revisar las actas impugnadas antes de proclamar oficialmente al ganador. Si el escrutinio confirma el preconteo, De la Espriella tomará posesión el 7 de agosto con un país partido casi exactamente en dos.
El presidente argentino expresó su apoyo al candidato de la derecha tras una conversación telefónica, a cuatro días de la segunda vuelta frente al oficialista Iván Cepeda. La elección definirá al sucesor de Gustavo Petro.
El balotaje del domingo terminó en un empate técnico que ningún conteo logra resolver. El resultado oficial podría demorar casi un mes y anticipa un país partido en dos y una gobernabilidad difícil.