El presidente argentino expresó su apoyo al candidato de la derecha tras una conversación telefónica, a cuatro días de la segunda vuelta frente al oficialista Iván Cepeda. La elección definirá al sucesor de Gustavo Petro.
Por Francisco Taborda Chaud
El presidente argentino, Javier Milei, manifestó este martes su respaldo público a Abelardo de la Espriella, candidato de la derecha colombiana, de cara al balotaje del próximo 21 de junio. A través de un mensaje en la red social X, y tras una conversación telefónica con el aspirante, el mandatario se involucró de lleno en una de las definiciones electorales más relevantes de la región.
"Todo mi apoyo a Abelardo De La Espriella para el ballotage del 21 de junio", escribió Milei, quien resumió su visión del rumbo que debería tomar el país vecino en una fórmula de "más libertad económica, más seguridad, más comercio" y tolerancia cero con el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. El presidente cerró el mensaje con su habitual "¡Viva la libertad, carajo!".
La segunda vuelta enfrentará a De la Espriella, abogado y empresario que irrumpió como un outsider de la derecha al frente del movimiento Defensores de la Patria, con Iván Cepeda, senador y candidato del oficialista Pacto Histórico, identificado con la izquierda. El ganador sucederá a Gustavo Petro, impedido por la Constitución de buscar la reelección, y gobernará durante el período 2026-2030.
El balotaje llega tras una primera vuelta que sorprendió a buena parte de los pronósticos. El 31 de mayo, De la Espriella se ubicó al frente con el 43,74% de los votos —unos 10,3 millones de sufragios—, contra el 40,90% de Cepeda, que sumó alrededor de 9,7 millones. Ninguno alcanzó la mayoría necesaria para imponerse en la primera ronda, en una elección atravesada por una marcada polarización.
El resultado reordenó el tablero político. La candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, que quedó tercera con cerca del 7%, anunció su apoyo a De la Espriella para la segunda vuelta. El proceso, además, estuvo marcado por la tensión institucional: el presidente Petro cuestionó los números de la primera vuelta y deslizó la existencia de irregularidades en el padrón, mientras que el registrador nacional, Hernán Penagos, defendió la transparencia del escrutinio. Cepeda, por su parte, reconoció los resultados días después de los comicios.
Los dos proyectos en pugna son antagónicos. De la Espriella, que lleva como fórmula vicepresidencial al economista José Manuel Restrepo, propone una reducción del tamaño del Estado, una simplificación tributaria y un recorte del déficit fiscal, junto a una política de seguridad de mano dura que incluye la construcción de nuevos centros penitenciarios y la ampliación de la exploración de hidrocarburos. Cepeda, en cambio, plantea una reforma tributaria progresiva, una mayor intervención estatal en la economía y la prohibición del fracking.
El telón de fondo de la campaña sigue siendo la violencia política que sacudió a Colombia en 2025, cuando el precandidato Miguel Uribe Turbay murió tras ser víctima de un atentado en Bogotá. En ese clima de fuerte crispación, el país se encamina a una definición ajustada que, más allá de los apoyos internacionales, deberá resolverse en las urnas el 21 de junio, con la asunción del nuevo presidente prevista para el 7 de agosto.
El balotaje del domingo terminó en un empate técnico que ningún conteo logra resolver. El resultado oficial podría demorar casi un mes y anticipa un país partido en dos y una gobernabilidad difícil.
Un outsider de derecha desafió todos los pronósticos y forzó una segunda vuelta que promete ser la más reñida en años. El 21 de junio, Colombia decidirá.
El abogado Abelardo de la Espriella obtuvo el 43,74% de los votos del domingo y dejó en segundo lugar al candidato oficialista Iván Cepeda, con el 40,90%. Ninguno alcanzó la mayoría absoluta.