Las celebraciones por el título europeo del Paris Saint-Germain se convirtieron en una noche de violencia en varias ciudades del país.
Por Tobias Caminata
La victoria del Paris Saint-Germain ante el Arsenal en la final de la Liga de Campeones, disputada el sábado en Budapest, desató una ola de disturbios en Francia que dejó a 219 heridos, 780 detenidos y al menos un muerto. Ocho personas se encuentran en estado grave, según informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
Poco después del triunfo del PSG en la tanda de penales, miles de aficionados invadieron los Campos Elíseos. Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron bengalas encendidas, bicicletas eléctricas ardiendo en las calles y escaparates destrozados.
La policía respondió con gases lacrimógenos para disolver a las multitudes en el centro de la capital.
La fiscalía de París informó que se realizaron 480 detenciones solo en la ciudad. Los delitos registrados abarcan desde ataques a agentes y daños a la propiedad hasta robo y posesión ilegal de armas.
Una muerte y un adolescente en estado crítico
Un joven de 24 años fue hallado muerto cerca de Porte Maillot, París. Según algunos testigos, iba en moto cuando chocó contra bloques de hormigón, aunque las circunstancias exactas no han sido confirmadas.
Un adolescente también se encuentra en estado crítico debido a una pelea en otra zona de la ciudad, aunque tampoco está claro si su caso está vinculado directamente a los desórdenes.
Los disturbios afectaron además los servicios de autobuses y trenes en la capital.
Desfile previsto bajo fuerte custodia
Pese al clima de violencia, el Gobierno francés no canceló los actos de celebración previstos para el domingo. Unos 6.000 policías fueron movilizados para el desfile de la victoria del PSG en los alrededores de la Torre Eiffel. Los jugadores participarán en un recorrido por el Campo de Marte y asistirán a una recepción organizada por el presidente Emmanuel Macron.
El ministro Nuñez reconoció que "la gran mayoría" de quienes salieron a festejar lo hizo sin incidentes, pero fue tajante respecto a los responsables de la violencia: "Otros individuos, que no son seguidores del PSG, que ni siquiera vieron el partido, vienen a causar problemas. Nuestra respuesta es muy firme".
La líder de extrema derecha Marine Le Pen utilizó los disturbios para cuestionar el estado del orden público en el país. "Solo en Francia la victoria de un club de fútbol desata disturbios", escribió en X.
No es la primera vez que el título europeo del PSG termina en caos. El año pasado, cuando el club ganó el mismo trofeo, las celebraciones también terminaron en hechos de violencia con consecuencias mortales.
El papa León XIV presentó el lunes su primera encíclica, Magnifica Humanitas, en un acto poco común en la historia del pontificado: el propio papa, presente en el Aula del Sínodo del Vaticano, tomó la palabra para explicar un documento que desde el título pone a la persona humana en el centro del debate sobre la inteligencia artificial.
La Conferencia Episcopal del Uruguay dio el jueves el paso institucional más concreto hasta ahora: en un comunicado firmado por su cúpula, afirmó que existe "una alta probabilidad" de que el papa León XIV visite el país, posiblemente en la primera quincena de noviembre.