En el G7 celebrado en Francia, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, le solicitó a Donald Trump que lidere un proceso de paz con Corea del Norte, invocando el reciente entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán. Fue el propio mandatario estadounidense quien abrió la conversación preguntando a Lee por el estado de las relaciones entre las dos Coreas, según confirmó la oficina presidencial de Seúl.
Por Tobias Caminata
El contexto le da peso específico al pedido. Washington e Irán tienen previsto firmar el viernes en Suiza un memorando de entendimiento para poner fin a su guerra, y se ha especulado que la administración Trump podría concentrar su atención en la península coreana. Poco después de anunciar el acuerdo con Teherán, Trump publicó en redes sociales una imagen junto al líder norcoreano Kim Jong-un tomada durante su cumbre de Singapur en 2018, sin ningún texto que la acompañara.
Lee pidió a Trump que "tome la iniciativa para la resolución pacífica del asunto norcoreano, igual que resolvió la guerra en Oriente Próximo". Según el mismo comunicado presidencial, Trump respondió expresando su disposición a trabajar en esa dirección.
Sin embargo, las autoridades norcoreanas insistieron que la nuclearización del país es un asunto "irreversible" y criticaron los llamamientos de Estados Unidos y Corea del Sur al desarme. Un portavoz del Ministerio de Exteriores de Pyongyang calificó de "fantasía" cualquier expectativa de desnuclearización, y los analistas especializados en la región consideran bajas las probabilidades de un nuevo encuentro entre Kim Jong-un y Trump en el corto plazo.
En el plano diplomático, la semana pasada se produjo un movimiento que no pasó inadvertido: la declaración conjunta de la sexta sesión del Grupo Consultivo Nuclear (NCG), celebrada en Seúl, reincorporó de forma explícita el objetivo de la desnuclearización norcoreana, ausente del documento de la sesión anterior, realizada en diciembre en Washington. La omisión de entonces se había producido en un contexto marcado por la intención declarada de Trump de reunirse nuevamente con Kim, lo que dio pie a especulaciones de que ambos aliados evitaron abordar el tema públicamente para no entorpecer un eventual acercamiento con el régimen.
La reincorporación de ese compromiso llega después de la cumbre en Pyongyang entre Kim y el presidente chino Xi Jinping, donde tampoco hubo menciones públicas al tema, pese a que la Casa Blanca aseguró que Trump y Xi, en su reunión del mes pasado en Pekín, reiteraron su compromiso compartido con la desnuclearización norcoreana.
La petición de Lee a Trump llega, así, en un momento en que el tablero diplomático se está redistribuyendo. Lo que aún no está claro es si el capital político que le permitió a Washington sellar un acuerdo con Irán alcanzará para mover a un régimen que lleva años cerrando sistemáticamente todas las puertas.
La votación, celebrada en Estrasburgo, terminó con 418 votos a favor y 218 en contra, y representa uno de los últimos pasos formales antes de que el reglamento entre en vigor.
El ministro de Finanzas de Islandia defendió este lunes la necesidad de que el país retome las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, argumentando que tanto los intereses económicos como los de seguridad del país se verían mejor protegidos dentro del bloque. El llamado llega a pocas semanas de un referéndum convocado para el 29 de agosto, que no decidirá el ingreso en sí mismo, sino si Reikiavik debe reanudar las conversaciones con Bruselas.
Las autoridades bolivianas habían detectado "inconsistencias entre las condiciones declaradas para el ingreso al país y las actividades anunciadas públicamente por la delegación, así como cuestiones vinculadas al cumplimiento de los requisitos exigidos por la legislación boliviana".